A las reiteradas quejas de vecinos que son revisados antes de ingresar al vial costero de Vicente López, un espacio público, se sumó ayer una grave denuncia de abuso policial y violencia institucional: Dolores Rodríguez Villegas, de 24 años, contó en Facebook cómo fue agredida junto a una amiga por policías bonaerenses luego de haberse negado a mostrar el contenido de su mochila a personal municipal. Un relato estremecedor que también deja constancia de que otras jóvenes, que intentaron ingresar detrás de ellas, también fueron agredidas. Una de ellas, que estaba con su hija pequeña, fue incluso llevada a la comisaría.

En pocas horas el relato de la joven tuvo casi 200 réplicas en la red social y en diálogo con El Argentino Zona Norte contó que estaba esperando volver a encontrarse con esa joven que fue detenida, a la que no conoce, para poder hacer algún tipo de denuncia.

Todo ocurrió el viernes 2 de enero, a las 15, en San Martín y el río, cuando Dolores intentó ingresar al vial costero junto a una amiga “a tomar mate como he hecho tantas veces desde hace años”, relató en la carta. Pero en el acceso, no sólo de esa calle sino de todas las calles que llegan al río, suele haber desde hace meses una barrera con empleados municipales que revisan bolsos, conservadoras y mochilas, con el presunto objeto de impedir el ingreso de bebidas alcohólicas. “Es algo absolutamente ilegal. Primero que son empleados municipales, no policías; segundo que la legislación argentina prohíbe la revisión de bolsos u objetos personales. Ninguna fuerza policial te puede revisar salvo que te hayan encontrado cometiendo un delito o una contravención”, señaló por su parte el concejal del FPV Joaquín Noya, que viene denunciando los “cacheos ilegales” en el río. Sobre el caso de Dolores, en tanto, contó que pretende asesorarse bien sobre lo que pasó y que podría realizar en las próximas horas una denuncia penal por violencia institucional contra la Policía bonaerense.

Según contó Dolores, luego de que se negaran a mostrar sus mochilas llegó una patrulla comunal. Como tampoco quisieron mostrarles a los empleados comunales, haciendo uso de su derecho constitucional, éstos llamaron a la bonaerense. “Cuando nos quisimos dar cuenta estábamos rodeadas de tres o cuatro patrulleros y unos cinco o seis policías. A partir de ese entonces se desató una situación ridícula (triste, repudiable, horrible)”, relató la joven.

Contó que ante su firme negativa de mostrar las mochilas, al igual que otras dos chicas (una de ellas con una nena de no más de 3 años), uno de los policías, que no quiso identificarse, las “ninguneó por ser mujeres”,  las trató de “zurdas” y luego, junto a una policía mujer, comenzaron a “pecharlas” y a “amenazarlas” con llevarlas a la comisaría por “disturbios en la vía pública”. El desenlace fue cada vez peor: “Nos retuvieron nuestros documentos para que no nos pudiéramos ir y nos pusieron contra una reja para cacharnos porque, según ellos, estábamos escondiendo algo”. Finalmente, mostraron sus cosas pero, según contó, la mujer policía le hizo sacar todo de la cartera, y hasta le tiró el agua del termo. Una de ellas, la mamá de la nena, fue detenida. “Se la llevaron delante de todo el mundo que quería intervenir pero no podía. Sólo permitieron que la nena se quedara con su amiga”, agregó Dolores, con rabia, a este diario.