Francisco Slepoy, uno de los artistas con mayor proyección en la escena del jazz, acaba de editar -con su trío Reptil- un disco homónimo en el que deja en claro su talento para la composición. Un trabajo sólido en el que exhibe sus influencias rockeras y que presentará el sábado 27 de junio en Rosetti, Rosetti 722 -Chacarita-.

-¿Cuánto hay de improvisación en el disco?

-Hay mucho de improvisación en el disco, pero desde hace un tiempo que me tomo la improvisación o lo escrito como un elemento más de la composición. Me gusta la idea de pensar una música con contenido, es decir conceptualmente solida, de la que yo esté convencido y pueda convencer a la gente que toca conmigo y de esa manera podamos ser claros y expresivos a la hora de interpretarla. Lo que más me interesa es la música, la composición. Lo que trato de hacer desde la composición es ver de qué manera puede estar mejor interpretada la idea.

-¿Cómo definís a la agrupación?

-”Qué música hacemos?” es una pregunta de la que siempre trato de escapar. Creo que si digo que hago ¨esto¨ estaría negando que hago ¨aquello¨. Y eso de hago ¨esto¨, pero mezclándolo con aquello, tampoco es preciso y se termina pareciendo a una fórmula o a una receta de cocina. La solución sería que cada uno escuche y vea que le parece, pero para no pecar de soberbio me gusta contestar otra cosa. Entiendo que no es una música masiva que esté sonando por todos lados. Los músicos con los que toco, venimos de estudiar jazz, y nos interesa, entre otras cosas, la música contemporánea y el rock.

-¿Por qué el jazz tradicional sigue siendo de reducto?

-Hace bastante que estoy alejado de la movida del jazz tradicional. No conozco mucho qué pasa ¨adentro¨. Lo que si veo es que cuando vienen ciertos jazzeros de afuera va mucha gente a verlos. Y en ese sentido me parece que lo que pasa trasciende a los géneros o disciplinas, y es que se institucionalizan y trascienden los fenómenos que tienen el aval del mercado, la prensa, etc.

-Cómo crees que le cae este disco a los tradicionalistas del jazz?

-No creo que les interese. Y si esa indiferencia es respetuosa hacia el trabajo y el esfuerzo de los demás parece lógica. Pero no dejo de sorprenderme cuando de vez en cuando escucho alguna critica que sólo se fundamenta en si la ¨cosa¨ es o no es y que si no es, es por que no le sale.

-Sacaste otro disco en forma individual. ¿Cuáles son las diferencias con Reptil?

-Cuando armé ¨Reptil¨ me parecía que si lo llamaba Francisco Slepoy era como siempre el mismo proyecto y cambiaban los músicos. Creo que los músicos con los que armo los proyectos son determinantes para la música que resulta y que cada proyecto merece un nombre propio. Por otro lado se daba esto de que algunas cosas nos sonaban muy rockeras y me parecía divertido ponerle nombre de banda de rock.

-¿Qué significa para el jazz KUAI?

 

-Cuando inauguraron el sello yo tenía grabado hacía poco ¨Nuevo Snark¨ y me propusieron subir el disco. Ni bien tuve grabados estos dos nuevos, se los mandé, los escucharon y los aceptaron. Más allá de esto me parece que tienen una línea en la que eligen y apoyan a proyectos de música original. Es una movida dirigida y curada por músicos, y al igual que el ciclo de ¨ Forma y Reforma¨ en Roseti, es algo que no existía en Buenos Aires y que reúne y difunde a una generación que cuenta con muchos grandes compositores y músicos.