El grito de "Ni una menos", que hoy se escuchará con fuerza frente al Congreso Nacional y en distintos puntos del país, es también un grito que exige Justicia por las víctimas de femicidios todavía impunes y que recuerda a todas esas mujeres que fueron asesinadas por su condición de tales. La necesidad de contar con estadísticas oficiales es uno de los puntos que forman parte de la convocatoria de hoy; las cifras que se manejan son resultado del trabajo de organizaciones sociales y se basan principalmente en los casos que llegan a los medios.

Según los informes del Observatorio de Femicidios de La Casa del Encuentro, a lo largo del año pasado hubo 277 crímenes de mujeres por violencia de género y desde 2008 -cuando comenzaron los recuentos- suman 1808. De acuerdo al registro de esta ONG, en Zona Norte hubo más de una veintena de femicidios en el último lustro y Tigre es el distrito que concentra mayores casos. Ellas son sólo algunas de las niñas, jóvenes y mujeres que murieron víctimas de violencia de género en el Conurbano Norte en los últimos cinco años.

SAN FERNANDO

Silvia Prigent. Era docente, tenía un hijo y vivía en San Fernando. Desapareció el 29 de diciembre de 2011 y su cuerpo fue encontrado diez días más tarde en un basural de Tigre. Por el crimen fueron condenados a cadena perpetua su entonces esposo, Daniel Sfeir, y un ex empleado suyo, Jorge Bini.

Antonia Teresa Medina y Vanesa Gómez. Eran madre e hija. Antonia tenía 70 años y Vanesa, 32. Fueron violadas, golpeadas y asesinadas en su casa en diciembre de 2011. Por el crimen fue condenado a prisión perpetua el albañil Rubén Darío Domínguez.

SAN ISIDRO

 

Érica Soriano. Está desaparecida desde el 21 de agosto de 2010. Ese día debía ir desde la casa de su novio en Lanús hasta la de su mamá en Villa Adelina. Nunca llegó. Érica tenía 30 años y estaba embarazada. En la casa de su entonces pareja, Daniel Lagostena, aparecieron sus documentos y llaves: la principal hipótesis es que nunca salió de esa vivienda. Lagostena es el único imputado y está libre. El cuerpo de Érica jamás apareció.

 

Ana María Negretti. Tenía 55 años, trabajaba en un bar y vivía en Boulogne. A mediados de 2010, su cuerpo fue encontrado en el baúl de su auto. Su ex marido fue detenido como principal sospechoso. Los medios no hablaban de femicidio sino de "crimen pasional".

 

María Clotilde Dourián. Su cadáver fue encontrado en el baúl de un auto estacionado dentro de su propia casa, en Villa Adelina, en mayo de 2013. Por el femicidio fue detenido su marido, Carlos Romualdo Altamiranda. Una nieta de la pareja, de cuatro años, presenció el crimen y su palabra fue clave para desentrañarlo: "Mamá, el abuelo mató a la abuela".

 

VICENTE LÓPEZ

María Soledad Carlino. Tenía 23 años y desde hacía cuatro trabajaba en el shopping Norcenter cuando fue asesinada, en febrero de 2011. Su cuerpo apareció debajo de la cama de Javier Otero, quien se suicidó en prisión cuando estaba por ser condenado por abuso sexual y homicidio. El acusado ya había sido acusado ante la Justicia por lesiones y violación a otra mujer, pero la causa por abuso había sido desestimada.

Verónica Celeste Fernández. Su cuerpo fue encontrado en una bolsa de nylon en un arroyo que bordea el corredor vial de Vicente López, en noviembre de 2012. Demoró dos meses en ser identificado. Verónica tenía 32 años y era prostituta. La autopsia reveló que fue abusada y asesinada de un golpe. El principal sospechoso es Walter Vinader, un ex prefecto que irá a juicio por el asesinato de Araceli Ramos y la desaparición de Aída Amoroso en Caseros. Sin embargo, no fue imputado por el crimen de Verónica.

Mabel Rosa Valerga. Era abogada y trabajaba en un estudio jurídico de Olivos. En diciembre del año pasado, fue asesinada a puñaladas por su esposo, Raúl Tomás Herrera, en la casa que compartían en Carapachay. Tras cometer el crimen, el hombre se ahorcó.

TIGRE

Tamara Micaela López. Después de diez días desaparecida, fue hallada golpeada y semienterrada en un terreno de Las Tunas, en enero de este año. Tenía 21 años. El crimen no fue esclarecido y marcó un punto de inflexión en Tigre, donde organizaciones sociales y familiares de víctimas comenzaron a alzar la voz contra los femicidios y la impunidad.

Nancy y Micaela Fernández. Eran madre e hija y pertenecían a la comunidad qom de Las Tunas. El cuerpo de Micaela, de 14 años, fue encontrado en la casa de su supuesta pareja, Dante "Pato" Cenizo, en febrero de 2013. Pero la causa fue archivada como suicidio. Su mamá, Nancy, fue agredida cuando fue a denunciar a la Comisaría Sexta, sospechada de proteger a Cenizo. Nancy apareció muerta en su propia casa y presuntamente abusada en mayo de 2014.

Milagros. Era una niña de siete años. Fue víctima de un femicidio vinculado, como se conoce a los crímenes de personas del entorno de la mujer a la que el femicida pretende herir. La nena fue asesinada a puñaladas en septiembre de 2014 en su casa de Los Troncos. Por el hecho fue detenido Matías Jerez, ex pareja de la madre de la pequeña. El hombre pretendía retomar la relación y la violencia asesina fue su respuesta al "no" de la mujer.

Marisol, María Florencia Martínez y Nilda Ludovica Ham. Eran la hija (de seis años), la hermana (de 15) y la abuela (de 76) de Romina Martínez, pareja de Juan Carlos Cardozo, quien fue condenado a reclusión perpetua por el triple crimen, cometido en agosto de 2012 en Benavídez. 

Solange Aguirre. Fue decapitada y enterrada en septiembre de 2012. Tenía 22 años, vivía en Benavídez y era mamá de dos criaturas, una de ellas hija de Alejandro Reynoso, quien fue condenado a prisión perpetua por "homicidio calificado por ensañamiento y alevosía".

Sabrina Cennamo. Fue asesinada y calcinada en 2010 en Talar de Pacheco. Su cuerpo y el de sus dos pequeños hijos fueron encontrados en el fondo de la vivienda de Carlos Martín Torres, ex pareja de la mujer.