Un joven de 19 años murió luego de agonizar por haber recibido varias puñaladas en Ricardo Rojas -Tigre- y familiares y vecinos cortaron el martes la Ruta 197 y la colectora de la Panamericana para pedir la detención de los sospechosos. Finalmente, ayer arrestaron al presunto autor y a dos posibles cómplices.

“Tuvimos que salir a cortar la ruta para que la Policía y la fiscal actúen. Todo el mundo sabía quiénes habían sido los agresores, pero seguían libres”, relató a este diario Olga Leiva, mamá de Lucas Rojas, el joven que fue apuñalado el domingo a la madrugada, cuando volvía de buscar a un amigo en una fiesta de egresados. “Mi hijo me contó todo antes de morir, porque estaba consciente; murió horas después porque se demoraron en el Hospital de Pacheco en operarlo”, dijo la mujer. Y contó que Lucas y una vecina que vio el episodio relataron que el joven fue atacado por defender a un amigo, al que estaban golpeando en la puerta de la vivienda de los agresores, ubicada en Carlos Tejedor entre Santa Rosa de Lima y Richieri.
“Son delincuentes, todo el mundo los conoce; la Policía nunca hizo nada y la gente se callaba por miedo. Pero esta vez explotamos de bronca. Hasta el martes no habían ni pedido la orden de allanamiento para poder apresarlos, a pesar de la presencia de testigos”, destacó la mujer. Narró que su hijo fue apuñalado por detrás por un joven mientras su padre lo sostenía. Ambos fueron detenidos en la madrugada de ayer. El tío del presunto agresor también fue apresado, acusado de cómplice. 
Olga denunció además la atención en el Hospital de Pacheco, donde Lucas murió. “Se demoraron en hacerle placas y determinar que tenía una perforación en el estómago. Después querían que esperemos cuatro horas para operarlo, hasta que mi hijo se descompensó y empezó a vomitar sangre. Se desangraba y no lo operaban”, señaló. Horas después, tras la intervención, el chico murió. 
La investigación por homicidio está a cargo de la fiscal Claudia Gambotto, de la Fiscalía de Talar de Pacheco.