Dos peleas entre vecinos en dos barrios de San Fernando terminaron a los tiros. En uno de los casos murió un joven de 20 años, quien recibió dos disparos por la espalda por parte de un adolescente de 17 que ya está preso. Su familia todavía pide la detención de un presunto cómplice, primo del primer sospechoso, que ya se habría fugado. En el segundo caso, que ocurrió con algunas horas de diferencia, un chico de 24 años fue herido gravemente en la zona del estómago luego de una discusión durante una reunión navideña. Según sus familiares, aunque había varios testigos y todos conocen al atacante, el hombre ni siquiera fue demorado.

“El cómplice ya se escapó, hasta mudó sus cosas de la casa y se dice que está en Tigre. Había sido detenido y luego liberado porque, según el fiscal, faltan testigos que lo involucren, pero fueron varios los que lo vieron con un arma”, señaló Zulma, mamá de Jairo Nahuel Pereyra, el joven asesinado hace dos sábados en el barrio San Francisco. Y agregó que en el barrio “hay miedo” para delatar al supuesto cómplice. 
El relato es muy parecido al de Valentina, tía de Luis Olmos, el joven que todavía se encuentra internado en grave estado luego del disparo que recibió la noche del viernes 21 en el barrio San Jorge. “Hicimos la denuncia con mi hermana y la esposa de mi sobrino, estábamos todas aquí en casa, con familiares y amigos, hasta que vino este chico con otros y empezó a discutir con Luis y le disparó”, relató la mujer. Y contó que el joven, que tiene tres hijos, perdió un riñón, parte del intestino y fue dos veces operado. “A pesar de la denuncia, el que disparó sigue deambulando por el barrio y todos tenemos miedo”, agregó.