La invasión de camalotes producto de las recientes inundaciones en el Litoral sigue repercutiendo en la cotidianeidad de los vecinos de Zona Norte. Durante el fin de semana, un hombre fue mordido por una serpiente venenosa en el Delta de Tigre, por lo que permaneció internado dos días en terapia intensiva, según informó el diario Clarín.

El vecino afectado, Jorge Núñez, ya fue dado de alta. Fue el primer caso registrado de ataque de víbora en la Primera Sección de Islas, sobre el Río San Antonio. El hecho ocurrió el domingo de la semana pasada, y el paciente recibió el alta el jueves a la noche, tras pasar 48 horas en aislamiento de contacto en el Sanatorio San Lucas, de San Isidro.

El hombre había ingresado al río por la tarde, desde una playa de arena artificial ubicada al frente de su casa, en la isla Victoria. “Cuando el agua le llegó a la altura de las rodillas sintió que algo lo mordió y salió rápido por el dolor. En ese momento vimos que tenía dos cortes paralelos a los costados del pie”, le explicó a Clarín su esposa, Marcela Manjon. Núñez fue llevado de urgencia a la salita de salud del Río Capitán, en el Delta, la cual no contaba con los suministros necesarios para su tratamiento. Ante esta situación la Prefectura lo trasladó al Hospital de Pacheco, desde donde finalmente lo derivaron a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del Sanatorio San Lucas.

Tras realizarle los chequeos de rigor, los médicos estimaron que había sido atacado por una serpiente venenosa con una cabeza de 10 centímetros de ancho. Oficialmente no se informó de qué especie podría tratarse. El herido estuvo aislado durante dos días en terapia intensiva, ya que el veneno que ingresó por el pie se extendió por el torrente sanguíneo hasta el gemelo. Tras su mejoría fue llevado a un cuarto común y finalmente dado de alta, aunque deberá cumplir con cuidados estrictos en su domicilio para que la infección no prospere.

“Mi marido ya está en casa pero sigue con tratamientos, antibióticos y calmantes. Hace 40 años que vamos al río y nunca vimos algo semejante. Ninguno de los que estábamos presentes en ese momento le hicimos caso a lo que decían los medios y creíamos que era un mito que los animales llegaban en los camalotes, pero lo cierto es que la zona parece el Amazonas, hay animales que nunca antes se vieron y nos preocupa que la gente se siga metiendo como si nada”, alertó su esposa.

Cabe recordar que en los últimos días también fue encontrada una yarará en las costas de la ribera de San Isidro. La serpiente intentó agredir a un empleado de limpieza de la zona, pero el hombre huyó antes del ataque. El reptil fue descabezado por la Policía para evitar daños a personas. "Me quería atacar. Me habían dicho que las que tienen forma de cruz en la cabeza son peligrosas. Encima estaba en posición vertical, como de ataque", amplió al móvil de TN.